Una de las cuestiones que las mujeres desean al quedar embarazadas es saber cuándo y cómo es sentir a su bebé moverse dentro de su vientre. Anhelan ser sorprendidas por esa personita que está creciendo adentro.


En condiciones normales, el embrión comienza a moverse entre las semanas 8 y 9 de gestación, pero la mamá aún no logra percibir los movimeintos en esta etapa sino que recién logrará sentir al chiquito/a entre las semanas 18 a 22. Esto se debe a que, en esas semanas el embrión mide unos cms más y, como tiene menos espacio, se producen movimientos de las paredes del útero que chocan con la pared abdominal de la propia mamá.


Sentir al bebé es uno de los mejores momentos de los 9 meses del embarazo y cada mamá lo vive de diferente manera. Algunas lo perciben como el movimiento de un pez dentro de un acuario, otras lo comparan con la sensación de tener una mariposa revoloteando, o una lombriz que se arrastra rápidamente por la tierra. Cuando el embarazo avanza, la madre nota los choques internos, tanto que, por momentos, se pueden ver unas pequeñas montañas o bultos en la piel que cubre el vientre. Estas sensaciones maravillosas tienen su importancia ya que son un indicador de bienestar fetal. En el vientre materno los bebés estiran y flexionan los brazos y piernas, succionan, degluten y voltean su dorso y, a medida que van creciendo, los movimientos fetales son cada vez más precisos. También, existen varias variables para que una mujer pueda sentir a su hijo: el peso de la madre (es mucho más rápido en las delgadas), las características propias de cada bebito, y la cantidad de líquido amniótico (entre más líquido, más flota el bebé y menos lo siente la mamá).


Los médicos recomiendan a las mamás realizarse “autochequeos”, o sea, estar atentas a los movimientos, y sobre todo, si deja de sentirlos. Después de la semana 24 de gestación, 6 es el número mínimo de movimientos fetales que debería tener la mamá mientras se encuentra despierta (no importa si son por la mañana o por la tarde o incluso en la noche, cuando más se mueve el bebé porque usualmente, la mamá está relajada. Si el bebé se mueve significa que está bien oxigenado y correctamente estimulado. Sus movimientos se dan, en su mayoría, cuando hay actividad de la madre, ruido y sonido por vibración en su vientre; en la noche y después de que ella ingiere alimentos (le llega glucosa recién procesada y esto lo activa). Si, por el contrario, no siente nada, la madre debe comer algo dulce o frío, estimular al bebé acariciando el abdomen con las manos o ponerle música. Cuando el bebé deja de moverse puede ser que está dormido, sus niveles de azúcar en sangre están disminuidos, hay menos líquido amniótico o la placenta no está funcionando; pero si después de recurrir a los estímulos para motivarlo, pasan 2 horas sin que lo sienta, valdría la pena acudir al médico para que le realice los exámenes necesarios que permitan descartar cualquier inconveniente o problema. Lo importante es no dejarse estar y recurrir a una guardia ante cualquier sospecha o sensación de que algo no está marchando bien.